Tu edad en una mordida

La clasificación de la edad de un animal representa un parámetro fundamental para su investigación y manejo. Los ecólogos que estudian poblaciones de fauna silvestre emplearon, a comienzos de la década de 1950, distintas técnicas para la estimación de la edad de las especies de estudio tales como: la morfometría, el peso, los esqueletos y las dentaduras de animales. Actualmente, el conteo de capas que componen las estructuras de los moluscos, las escamas u otolitos en peces, así como las capas presentes en el tejido de los huesos de los vertebrados y las capas de dentina y cemento en dientes de mamíferos son criterios empleados para la estimación de la edad. Las capas de dentina o cemento (Figura 1), se consideran estructuras que permiten el registro de varios procesos a lo largo de la vida de un animal, entre ellos, el crecimiento. Los dientes molariformes de los roedores, que presentan menor desgaste respecto a los dientes incisivos, están constituidos por deposiciones anuales de capas de dentina y cemento. En los dientes molares de un castor (Castor canadensis), por ejemplo, estas capas de cemento comienzan a diferenciarse después de los dos años de vida. En la figura 1 se muestra el diente molar de un castor detallando las líneas de incremento (LI) que nos permiten el conteo y la estimación de su edad. En el caso de este ejemplar, su edad sería de aproximadamente siete años de edad.

Autor: Alvaro González Calderón

Figura 1.- Diente molariforme de castor (Castor canadensis). Se muestran las líneas de incremento (LI), el cemento celular (CC), cemento acelular (CA), los cementocitos (C) y la dentina.