Que las apariencias no te engañen: Cormoranes vs Pingüinos

Los cormoranes y los pingüinos conviven en las aguas de nuestro Canal Beagle, consumen casi las mismas presas (sardina, langostilla, calamar, entre otros) y, en algunos casos, hasta utilizan las mismas islas para nidificar (como por ejemplo los cormoranes de cuello negro y los pingüinos de magallanes en Isla Martillo). Sin embargo, ocurre que quienes no los conocen pueden confundirlos a la distancia. Es por esto que les queremos contar acerca de ellos, porque si bien estos vecinos parecieran ser muy similares, presentan grandes diferencias a la hora de desplazarse y obtener sus alimentos. Lo más destacable es que los cormoranes, a diferencia de los pingüinos, pueden volar y tienen un largo cuello que pueden mover independientemente. Esto conlleva a que utilicen diferentes estrategias de buceo y pesca. Los pingüinos detectan a sus presas desde muy lejos y se lanzan sobre ellas a gran velocidad antes de que las mismas puedan reaccionar, sus cabezas y cuerpos se mueven juntos como un todo. En cambio, los cormoranes ven a sus presas solo cuando éstas están muy cerca, su largo cuello les permite mantener su cuerpo quieto mientras su cabeza se extiende para pescar, disociando sus movimientos. Así que si tienen la oportunidad de observar a estos vecinos en acción, tómense unos minutos y podrán distinguir claramente estos comportamientos. A veces los parecidos engañan, y el hecho de que sean vecinos no implica que sean iguales o que se comporten de la misma manera.