Basura en el canal Beagle

El fin de semana pasado, se llevó a cabo en la ciudad de Ushuaia -y alrededores- una jornada de limpieza de costas e islas organizada por el Compromiso Onashaga (1). Becarios e investigadores del CADIC tuvieron a cargo la limpieza de Isla Martillo. Allí anidan pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus), pingüinos Papúa (Pygoscelis papua), y cormoranes de cuello negro (Phalacrocorax magellanicus). ¡Llenamos decenas de bolsas repletas de residuos, pero seguramente el año que viene, y gracias a tu ayuda juntaremos mucha menos basura! Les dejamos algunos comentarios en relación al plástico y el mar: Todo el plástico que alguna vez ha sido fabricado, aún persiste en algún lugar de nuestro planeta (2). Además de los desagradables efectos estéticos que genera en las playas de todo el mundo (3), la basura (principalmente plásticos) que flota en el mar, puede afectar a fauna marina de todo tipo: ballenas, delfines, lobos, tortugas, pingüinos, peces, etc (4). Con el tiempo, estos plásticos se fraccionan y se transforman en microplásticos, así ingresan en la cadena alimentaria al ser consumidos por el zooplancton. Los efectos que estos microplásticos puedan causar en los ecosistemas marinos a largo plazo, son impredecibles (5). Todos podemos colaborar para que esta situación cambie: – Intentemos consumir menos plástico y participemos de las campañas de reciclado. – Saquemos la basura en las bolsas apropiadas, respetemos los horarios de recolección y cerremos los tachos y contenedores de basura. – Exijamos a las autoridades que cumplan con los actuales planes de gestión de residuos, los amplíen, actualicen y mejoren. – Participemos de las campañas de limpieza de playas. – Cada vez que salgamos a la playa, montaña, lago o ríos, volvamos con los residuos que generamos. En el año 2050, habrá más plástico que peces en los océanos de la tierra (6). ¿Pensaste en qué condiciones estarán las playas en donde vacacionarán tus hijos y nietos?