LIDAR en Río Grande

Desde mediados de noviembre de 2017 funciona en la Estación Astronómica Río Grande (EARG) un instrumento de medición de distancias en la atmósfera por detección de luz o lidar (por su sigla en inglés light detection and ranging) desarrollado por el Instituto de Física de la Atmósfera del Centro Aeroespacial Alemán (Munich, Alemania). Este dispositivo consta de un láser de 12W que emite en una longitud de onda de 532 nm con una frecuencia de disparo de 100 Hz. Mientras realiza mediciones, la apariencia es la de un continuo “rayo verde” visible desde una distancia de 5 km en condiciones de oscuridad. Bajo la dirección del Dr. Bernd Kaifler (IPA/DLR), por Alemania, y del Dr. Alejandro de la Torre (CONICET), por Argentina, la misión de este lidar es obtener perfiles de temperatura entre los 20 y 90 km de altura (estratósfera y mesósfera) con alta resolución temporal (2 segundos) y espacial (30 metros). El objetivo es detectar ondas de gravedad (ondas generadas cuando se perturba un fluido sometido a la fuerza de gravedad) y otros fenómenos atmosféricos. El lidar funciona en condiciones de cielo nocturno despejado de crepúsculo a crepúsculo, es decir cuando el Sol está situado más allá de los 5 grados debajo del horizonte.Está acompañado además por un avanzado detector construido en la Utah State University mediante el cual se generan mapas de temperatura a 86 km de altura (mesósfera). La noche del 9 al 10 de enero se produjo la primera contribución significativa de la reciente instalación de este dispositivo: se detectaron nubes a más de 80 km de altura. Estas se denominan nubes mesosféricas polares y se componen de cristales de hielo. Lo novedoso es que este tipo de observaciones tienen escasísimos antecedentes a latitudes tan “bajas” como la de Río Grande, generalmente estas nubes no se desarrollan a más de 30 grados de los polos.

Autor: José Luis Hormaechea (EARG, UNLP-CONICET)