Trabajadores rurales

Experiencias Selk’nam entre 1890-1930.

SUMMARY

By the nineteenth century, the consolidation of the State involved the penetration of border areas, their actual presence and organization of land markets, capital and labor, indispensable for a national economy. From different ways, these tasks were resolved.

In Tierra del Fuego, access to land was facilitated by a favorable legal framework and access to significant capital enabled the economic development of the archipelago. In the present work we try to account for how it was resolved the need for labor from the experiences of indigenous societies.

 

La presencia de pueblos originaros en el país en general, y en la región patagónica en  particular, es innegable.
No obstante, para comprender mejor esa presencia y su situación actual, al menos en el caso de Tierra del Fuego, es necesario revisar nuestro pasado y preguntarnos qué pasó con estas sociedades en la región una vez que el Estado argentino empezó a avanzar hacia el sur. ¿Fueron incorporados a la nueva organización social? ¿Había algún proyecto al respecto? ¿Qué papeles desempeñaron? Estas y otras preguntas son las que surgen y trataremos de abordar en este artículo en relación a las posibilidades de inserción laboral de estas poblaciones en el ámbito rural.

UNA NUEVA ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA

Hacia fines del siglo XIX, el proceso de consolidación del Estado implicó la penetración a las zonas de frontera y la organización de los mercados de tierras, capitales y mano de obra, para la formación de una economía nacional. En este sentido, la expansión de la frontera agrícola fue fundamental para la formación del modelo agroexportador, implicando una amplia gama de acciones como la eliminación de las fronteras internas y el fortalecimiento de la soberanía nacional sobre los territorios. El accionar militar no fue el único medio de penetración, sino que se dieron otros de carácter menos ‘directo’ como la llegada de empresariosy hacendados a los que se les cedieron tierras prácticamente sin inconvenientes, el avance de actividades económicas, el accionar de misioneros y la emergencia de centros urbanos, entre otros procesos. En el caso de Tierra del Fuego, a diferencia de la Patagonia continental, podemos afirmar que la expulsión de los nativos de sus tierras no fue llevada a cabo por el Ejército Nacional, sino que tuvieron un papel muy importante otros actores como misioneros, estancieros, buscadores de oro, etc., cuyo accionar fue amparado por los sectores ligados al gobierno.El desarrollo de actividades económicas modernas requirió de una importante cantidad detrabajadores a su disposición.
En algunas regiones de la Argentina, el nativo cumplió un rol fundamental en el abastecimiento de fuerza de trabajo, como en la actividad algodonera en Chaco o los ingenios saltojujeños. En Patagonia, esta opción pareciera no haber sido considerada, ya que no hubo desde el Estado un proyecto para su inserción como trabajadores en esta región.
En Tierra del Fuego, la mayor parte de los trabajadores que respondieron a la demanda laboral fueron europeos de diversos países con cierta experiencia en la actividad pastoril. Sin embargo, los trabajos poco cualificados y peor remunerados fueron ocupados en su mayoría por sujetos provenientes de Chiloé (Chile) y argentinos.  Esto no niega la posibilidad de que otros migrantes u ooriginarios se incorporaran como trabajadores en el campo.

Se pensó al trabajo dentro de las reducciones misionales como un mecanismo de control y una vía a la ‘civilización’. Algunas de las actividades realizadas por los miembros de los pueblos originarios en las misiones estaban ligadas al ganado ovino, en el caso de los varones (Figura 1), y al tejido e hilado en el caso de las mujeres (Figura 2). Además, las crónicas salesianas nos permiten vislumbrar que se llevaban a cabo actividades de mantenimiento de las instalaciones (cercados, recolección de leña). A partir de un discurso moralizante se buscó disciplinar y civilizar a los nativospor medio de la enseñanza del evangelio, el idioma y del trabajo agrícola y oficios. Por otro lado, introducir mano de obra nativa disminuía los costos de la producción.

En las estancias de los Bridges, los selk´nam encontraron un refugio cuando eran perseguidos por buscadores de oro y pudieron encontrar empleos en las faenas ganaderas, donde llegaron a ser hábiles en las tareas de esquila de ovejas. Tal era su importancia que sólo en la estancia Viamonte la familia tenía cerca de sesenta nativos trabajando como cuidadores de ovejas, esquiladores o constructores de cercos, y recibían alguna forma de pago por sus tareas. Sin embargo, no sabemos si ese pago era un salario en dinero al igual que el de los trabajadores blancos, si era menor o simplemente techo y comida para poder sobrevivir.

El proceso de ‘civilizar’ a los pueblos originarios en las misiones anglicanas y salesianas implicaba convertirlos en cristianos y ‘buenos ciudadanos’, aunque ocupasen un lugar subordinado dentro de la estructura social (Figura 3). Parece haber sido una práctica frecuente que los hacendados como José Menéndez envíen nativos a las misiones cercanas, por ejemplo La Candelaria.
Sin embargo, algunos de estos quedaban en estas estancias desempeñando tareas propias de un peón rural. Podemos decir que había pobladores originarios trabajando como jornaleros en algunas estancias y articulando a estas con las misiones, ya que en ocasiones salía alguno de los padres salesianos con un grupo de selk´nam para ir a realizar faenas a establecimientos como ‘Primera’ y ‘Segunda Argentina’ o ‘Sara’, propiedad de la familia Braun Menéndez.
Hay que recordar que mantener la forma de subsistencia nativa era cada vez más difícil, debido al avance de los estancieros, la propiedad privada y la reducción de los recursos tradicionales como el guanaco.
Por ello, las misiones y algunas formas de empleo se presentaron como las alternativas para resistir. No obstante la falta de opciones, se dieron conflictos y prácticas de resistencia que muchas veces terminaban con el asesinato de originarios, ya que en varias ocasiones implicaron enfrentamientos sumamente violentos.
A su vez, la aceptación del vínculo laboral tampoco negaba la posibilidad de que se desaten enfrentamientos. Muchas veces estos ocurrían debido a que los estancieros cercaban los territorios de los nativos e imposibilitaban el acceso a los recursos tradicionales, que se veían disminuidos.
Cuando decidían resistir y subsistir por sus propios medios, debían recurrir al saqueo de ovejas para poder alimentarse. Para esto rompían cercos y se entrometían en las propiedades privadas.
Al ver su capital amenazado, los estancieros respondían violentamente con ‘cacerías’ de nativos a mano de sus empleados, que se convertían en milicias privadas.

LA LLAMADA ‘CUESTIÓN INDÍGENA’

El avance del Estado y de la economía moderna no implicaron la total subordinación de las sociedades originarias ni su desaparición, pero sí la búsqueda para desarticular sus prácticas tradicionales. Una nueva organización social y espacial se instalaba en la región, la cual no estaba libre de obstáculos ya que se imponía en un espacio donde había sociedades ya instaladas y organizadas que no fueron consideradas a la hora de pensar la nueva dinámica del espacio.
Los pueblos originarios no fueron considerados como un pilar de la nueva formación social, desde el Estado no hubo un proyecto para su incorporación y sólo se pensó a las misionescomo lugar para estos. Se buscó someterlos y disponer de ellos, y además debían aprender la cultura de los colonizadores. A pesar de esta exclusión, desarrollaron estrategias para mantenerse en sus tierras ancestrales y resistir, insertándose en algunos de los escasos espacios de trabajo que se les ofrecían. Sin embargo, entendemos que el mundo del trabajo dio a los nativos un espacio de resistencia en el que si bien debían ‘acatar órdenes’, tam-bién podían seguir desarrollando sus vidas y mantener ciertas costumbres.
El ámbito laboral dio al nativo un espacio que otras soluciones a la llamada ‘cuestión indígena’ (por ejemplo, el exterminio de estas sociedades) no consideraban. No obstante, constituyó una forma de sometimiento de los pueblos originarios, potenciada por la explotación laboral (no ajena a malos tratos y a la posición desigual con respecto al traba-jador criollo), y que, a su vez, colaboró con la desarticulación del mundo tradicional de los selk’nam. Cabe cuestionarse no sólo acerca de las actividades y sus formas de pago, sino además de los conflictos interétnicos que debieron desatarse en el mismo vínculo del trabajo, ya que este no dejó de ser un mecanismo de imponer nuevas prácticas culturales y controlar a las sociedades originarias.

GLOSARIO

Ingenios: haciendas con instalaciones para procesar caña de azúcar para la obtención de  azúcar, ron, alcohol y otros productos.

Civilizar: en este contexto, significa imponer a los pueblos originarios prácticas de la sociedad occidental, como la lengua, la religión y su forma de vida.

Esquila: corte del pelo de la oveja para aprovechamiento de su lana.

Conflictos: entre los mas frecuentes, los selk’nam solían robar ganado de los estancieros para alimentarse y estos respondían violentamente.

LECTURA SUGERIDA

Bandieri S (2009) Historia de la Patagonia. Sudamericana, Buenos Aires. 444 p.

Braun Menéndez A ([1939] 1971) Pequeña historia fueguina. Francisco de Aguirre, Buenos Aires. 238 p.

Bridges L ([1948] 1952) El último confín de la tierra. Emecé, Buenos Aires. 529 p.

 

Todas las fotografías son gentileza del Archivo Fotográfico del
Museo del Fin del Mundo.

CONTEXTO HISTÓRICO

 

El Norte de la Isla de Tierra del Fuego antiguamente se hallaba poblado por el pueblo  originario selk’nam. Las tierras que tradicionalmente habitaban comenzaron a ser  rivatizadas y cercadas hacia 1890 con el avance del Estado argentino, ya que eran aptas para la actividad ganadera ovina, formándose estanciascomo las del grupo Braun Menéndez y Viamonte de la familia Bridges, entre las más importantes.f4cs
Además, grupos misioneros comenzaron a arribar al extremo sur estableciendo en 1893 en Río Grande la misión salesiana “La Candelaria”, la cual se vinculaba con otros   establecimientos de la orden tanto en territorio argentino como chileno.

Autora

agustinalorenzo87@gmail.com

Agustina Lorenzo