Cámaras trampa

 

Descarga la versión en PDF

A los científicos que estudian algún ambiente particular les interesa saber qué seres vivos lo habitan y  en qué cantidad o densidad. Esto puede ser particularmente complicado con algunos animales, tanto porque escapan ante la presencia de los humanos o porque su densidad y comportamiento varía a lo  largo del año. Para esto, una opción es colocar cámaras trampa atadas a algún árbol o palo. Estos   dispositivos poseen un sensor de movimiento que dispara la foto cuando algo se mueve frente a ellas. Particularmente con la cámara Bushnell Trophy Cam Agressor Brown 119776 se pueden obtener fotos y videos de la fauna con buena definición tanto de día como de noche, ya que cuenta con un flash   infrarrojo con 24 metros de alcance.
Además, otra ventaja que tiene esta cámara es que graba en el archivo la fecha y hora, las coordenadas GPS y la temperatura del sitio permitiendo ubicar cada foto al momento de bajarlas y analizarlas.
El uso simultáneo de varias cámaras distribuidas en un ambiente permite tanto conocer la densidad de una población como el comportamiento de los individuos. Además, las cámaras posibilitan detectar  animales que son muy raros o que evitan la presencia humana, por ejemplo en el caso de especies en  peligro de extinción o en el contexto de control poblacional. En esos casos se pueden usar en conjunto con sustancias que atraigan a los individuos de manera de aumentar las posibilidades de obtener una  imagen de ellos. Estos estudios pueden realizarse durante un año sin tener que volver al sitio, lo que ahorra mucho tiempo en especial si estos lugares son lejanos o de difícil acceso.