Cormorán Imperial

Phalacrocorax atricep

Nombre en inglés: Imperial Cormorant
Clase: Aves
Orden: Pelecaniformes
Familia: Phalacrocoracidae

Esta especie presenta numerosas colonias reproductivas a lo largo de las costas del sur de Sudamérica, desde el  extremo norte en Punta León, Chubut – Argentina, y la Isla Mocha, Chile, hasta el extremo sur de la Península Antártica; incluyendo Tierradel Fuego, Islas Malvinas eIslas del Atlántico sur. La población total de la especie en Argentina se estimó en 55.000 parejas hace una década, ubicándola en el cuarto lugar en abundancia en esta  región y a la fecha no se encuentra en riesgo de extinción. En Tierra del Fuego el cormorán imperial anida en  diversas colonias dentro del Canal Beagle, principalmente en la Isla Becasses (6.209 parejas) y en las Islas  Bridges cercanas a la ciudad de Ushuaia, encontrándose en las Islas Despard (2.222 parejas) y Alicia (284 parejas) las colonias más abundantes.
Esta especie también nidifica en la Bahía Franklin de Isla de los Estados (4.592 parejas), donde presenta colonias mixtas con pingüinos penacho amarillo (Eudyptes chrysocome) y en Isla Observatorio (2.588 parejas), en cercanías de la colonia del pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus).
Esta especie de cormorán nidifica en zonas de poca pendiente, donde construye sus nidos en forma de tazón con ramas, algas, plumas y otros elementos del ambiente cementados con guano. En el Canal Beagle anida en islotes e islas que se encuentran rodeadas de aguas poco profundas con un lecho marino arcilloso, ligado a un ambiente propicio para las presas que consumen. En este sitio en particular los individuos cambian los sitios de nidificación de un año al siguiente, con lo cual los parches de nidificación dentro de cada isla cambian cada temporada, habiendo temporadas donde abandonan una isla totalmente y ubican sus nidos en otra. La causa de este comportamiento particular es desconocida,pero podría deberse a factores climáticos o a estrategias antiparasitarias.

El cormorán imperial mide aproximadamente 70-79 cm; los machos pesan aproximadamente 2,3 kg y las hembras, que son más pequeñas, pesan aproximadamente 2 kg. Los machos vocalizan y son los que compiten por los sitios de nidificación. Los cormoranes presentan un cuerpo similar al de un pingüino, pero tienen el cuello más largo y delgado, la cabeza más pequeña y el picoangosto y largo. Sus plumas presentan una coloración negra con tornasol azul en el dorso y blanca en el vientre, llegando hasta la parte ventral del cuello, y es esta última característica la que los distingue más fácilmente del cormorán cuello negro (Phalacrocorax magellanicus), una especie que también reside en la región. Los adultos tienen el contorno de los ojos color azul y una protuberancia amarilla sobre el pico, los cuales acentúan su coloración al comienzo de la época reproductiva.
El cormorán imperial se alimenta de una variedad de presas, en general de peces bentónicos y pelágicos, crustáceos, moluscos y poliquetos, dependiendo del sitio. En el Canal Beagle se alimentan principalmente de peces y crustáceos, al igual que los pingüinos de Magallanes que habitan en esta zona. Los individuos reproductores vuelan hacia las áreas de alimentación a menos de doskilómetros de la costa y realizan numerosos buceos (100 o más) de alrededor de 1 minuto y medio de duración y hasta 40 m de profundidad para obtener alimento. Realizan uno o varios viajes de alimentación por día y regresan a la colonia para alimentar a sus crías y pasar la noche. Pueden alimentarse en grupos o de manera solitaria. En otros sitios se ha visto que las hembras suelen realizar sus viajes de alimentación porla mañana y los machos por la tarde, aunque este patrón todavía no ha sido confirmado para esta región.
Las fechas de la etapa reproductiva dependen del sitio y suelen comenzar antes en latitudes más bajas. El comienzo de esta etapa es marcado por el arribo de los individuos a la colonia, generalmente en agosto- septiembre. Ambos miembros de la pareja traen materiales con los cuales construyen el nido. Entre mediados de octubre y fines de noviembre las hembras comienzan la puesta de tres huevos, uno cada 2-3 días, y los pichones nacen un mes después. En general el tercer pichón en nacer muere y sólo uno o dos pichones llegan a la edad de independizarse. Los pichones son alimentados por ambos padres, los cuales se turnan para buscar alimento y protegerlos hasta que abandonan el nido definitivamente, 90 días más tarde. El grupo de madre-padre-pichones permanece fuertemente unido durante la temporada reproductiva y se reconocen mediante vocalizaciones. Las parejas presentan alta fidelidad y suelen saludarse en el nido con un baile de cortejo donde ambos individuos agachan sus cabezas en sintonía y realizan despliegues de movimientos de cabeza, alas y cuerpo. A finales de febrero-principios de marzo, cuando los pichones ya se han independizado, los adultos abandonan la colonia y se dispersan. En algunos sitios se desplazan hacia sitios denominados “apostaderos” que son rocas e islotes donde pasan el invierno.
Los cormoranes imperiales se suelen ver volando en bandadas hacia o desde sitios de alimentación, y también flotando en la superficie del agua. Vuelan batiendo sus alas a gran velocidady con un gran esfuerzo, ya que, a diferencia de los pingüinos, todavía mantienen la capacidad de volar, pero con un gasto energético elevado. Pueden realizar buceos cortos para cazar presas pelágicas o bucear hasta 40 m de profundidad y buscar presas bentónicas que residen sobre el lecho marino. Los huevos y pichones pequeños de cormorán imperial son predados principalmente por gaviotas cocineras (Larus dominicanus) y gaviotas australes (Larus scoresbii), y en algunos sitios también por skuas chilenos (Stercorarius chilensis) y caranchos australes (Phalcoboenus australis). En el Canal Beagle las poblaciones de cormorán imperial continúan incrementando en número desde 1994, por lo que no estarían en riesgo de desaparecer. Sin embargo, se ha visto que los individuos cambian su comportamiento con la aproximación de las embarcaciones destinadas al turismo, con lo cual, la cercanía excesiva de las embarcaciones tendría un efecto negativo sobre la especie.

El cormorán imperial presenta un atractivo para el turismo en la zona, por lo cual una regulación estricta sobre estas y otras embarcaciones que se acerquen a los sitios de nidificación de los individuos, tal como se expone en el Compromiso Onashaga, posibilitará seguir disfrutando de la presencia de esta especie en la zona con un mínimo de impacto antrópico.
Es interesante resaltar que esta especie también se encuentra en algunos cuerpos de agua dulce tales como el lago Nahuel Huapi, en Rio Negro, y el lago Yehuin, en Tierra del Fuego (Argentina), donde nidifica y se alimenta de presas de ese ambiente, prescindiendo del océano como fuente de alimento.

CORMORANES: SU UTILIZACIÓN POR PARTE DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DEL CANAL BEAGLE

Durante miles de años, los pueblos originarios de la región del Canal Beagle aprovecharon los recursos que el ambiente les ofrecía por medio de la caza, la recolección y la pesca. En particular, los recursos marinoseran de vital importancia para su subsistencia y, entre estos,las aves han tenido relevancia en la alimentación, la tecnología y también en la ornamentación. Diversas especies de aves fueron incluidas en la dieta de estas sociedades cazadoras-recolectoras, principalmente los cormoranes y los pingüinos. En especial los cormoranes fueron las aves más explotadas por los grupos canoeros a lo largo de más de seis mil años. Estas aves anidan en colonias y se encuentran en la región del Canal Beagle durante todo el año; características que hacían de los cormoranes un tipo de presa muy atractiva para los cazadores. En los acantilados costeros se podían obtener cormoranes de cuello negro (Phalacrocorax magellanicus), y en los islotes rocosos cercanos a las costas se podían cazar cormoranes imperiales (Phalacrocorax atriceps). Las fuentes etnográficas mencionan algunas técnicas para capturar estas aves: podían sorprenderlas de noche y darles muerte con la mano; a veces utilizaban antorchas para encandilarlas y podían utilizar también lazos corredizos o garrotes. La identificación de los restos
arqueológicos a veces resulta dificultosa, motivo por elcual no siempre pueden diferenciarse las distintas especies explotadas. Sin embargo, a pesar de no tener cuantificada la diferencia en la representación de cormoranes imperiales y de cuello negro, podemos mencionar la presencia de ambas especies en los sitios arqueológicos.
Además de su consumo como parte de la dieta, los cormoranes eran aprovechados para realizar instrumentos y artefactos ornamentales. Si bien también se usaban los huesos de otras especies de aves, los cormoranes fueron ampliamente utilizados para estos fines. Con respecto a los instrumentos, se seleccionaban diferentes huesos de las alas (húmeros, ulnas y/o radios) a los cuales se le aguzaba una punta, motivo por el cual fueron denominados “punzones”. Para fines ornamentales, se realizaban cuentas de collar con los huesos de las alas, principalmente los radios y las ulnas. Para confeccionarlas, realizaban hendiduras alrededor de los huesos y así poder sacar pequeñas porciones, la mayoría de entre uno y cuatro centímetros aproximadamente.
Luego, los extremos solían pulimentarse y en algunos casos se decoraban con incisiones, generalmente rayas paralelas o zigzag. Dado que estos huesos son huecos y relativamente rectos, las cuentas realizadas fácilmente se podían enhebrar con algún tendón de animal, como se menciona en diversas fuentes etnográficas.

AUTORAS

harrissabrin@gmail.com

Sabrina Harris

Andrea Raya Rey

Angélica M. Tivoli

BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA

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