MICROSCOPIO LEICA DM-2700

 

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Los arqueólogos podemos estudiar los instrumentos confeccionados en el pasado y conocer de qué modo se usaron y qué materiales trabajaron. Para eso necesitamos un microscopio particular, el metalográfico. Se diferencia de otros microscopios biológicos porque en éste la luz se refleja sobre la superficie y nos devuelve una imagen que al pasar por las lentes amplifica su tamaño.

En el CADIC tenemos un microscopio metalográfico particular, el Leica DM-2700. Su característica fundamental es el espacio de trabajo entre la platina y los objetivos. En general, los microscopios no permiten poner materiales ni muy grandes ni muy espesos, pero éste tiene una columna de 42 cm de altura y una platina sobre la que se apoya la pieza de 24 x 37 cm. Esto quiere decir que podemos observar piezas de gran tamaño y de hasta 5 kg.

Tiene cinco objetivos (lentes) de larga distancia con aumentos de 50X, 100X, 200X, 500X y 1000X. Los objetivos amplifican el tamaño de la imagen tantas veces como el número de aumento lo indica. También tiene incorporada una cámara digital con un software con el que podemos editar las imágenes capturadas. Con ayuda de otros programas asociados podemos generar imágenes multifoco, para este proceso es necesario tomar varias fotografías de un mismo punto a distintas distancias focales que luego se fusionan generando una imagen en la que todo el punto observado queda en foco.

AUTORA

María Celina Alvarez Soncini

(CADIC-CONICET)

mcalvarzson@gmail.com