¿QUÉ SE ESCONDE BAJO EL MAR?

Una visita al Área Marina Protegida
Namuncurá / Banco Burdwood

 

En julio de 2013, la República Argentina estableció su primer Área Marina Protegida  (AMP), localizada enteramente en aguas abiertas en el Mar Argentino, a la que se  denominó “Namuncurá” (Figura 1). Como parte de la Iniciativa Nacional “PAMPA AZUL” el CADIC lidera desde entonces las investigaciones que se desarrollan en el AMP (ver La Lupa 8: 40).
Las abruptas pendientes del Banco Burdwood se elevan desde el fondo de la Cuenca de los Yaganes, a miles de metros de profundidad, formando una amplia meseta sumergida de sólo 100 metros de profundidad en promedio. Oceanográficamente, el Banco Burdwood representa un punto neurálgico en la circulación del Atlántico sudoccidental, ya que intersecta algunas de las más importantes corrientes regionales. Como parte del sector norte del Arco de Scotia (secuencia de islas y bancos que se extiende desde Tierra del Fuego hasta las Islas Sándwich del Sur), el Banco Burdwood representa un obstáculo al libre avance de la imponente Corriente Circumpolar Antártica, la mayor corriente marina del planeta. A los ojos del navegante, el Banco Burdwood es una zona inhóspita donde los fuertes vientos y olas de gran altura imponen retos considerables a la navegación, y por extensión, a la investigación científica.

UN BANCO RICO EN ESPECIES ASOCIADAS CON EL FONDO MARINO

Desde las primeras expediciones realizadas en la región en 1903, el Banco Burdwood se destacó por la gran riqueza de especies. Estudios recientes a bordo del Buque Oceanográfico “Puerto Deseado” (ver La Lupa 6: 10) empleando redes de arrastre de fondo, han documentado numerosas especies de organismos bentónicos (es decir, aquellos vinculados estrechamente con el fondo marino), entre los que destacan especies vulnerables y endémicas (solo registradas en la región), e inclusive especies nuevas que se encuentran en proceso de descripción.

FILMANDO EL LECHO DEL BANCO

En diciembre de 2015 varios científicos participaron de una campaña multidisciplinar a bordo del guardacostas Prefecto García (Prefectura Naval Argentina). Aprovechando la operación de una sonda CTD (ver La Lupa 8: 42), se acopló a este equipo una cámara GoPro Hero-4S y una linterna (Figura 2), que permitieron filmar el descenso y ascenso de esta sonda, incluyendo su contacto con el fondo marino, a profundidades de hasta 140 metros. Las imágenes y videos (Facebook: Colección La Lupa, www.coleccionlalupa.com.ar) están entre los primeros obtenidos en la AMP Namuncurá y ofrecieron una visión real de la fauna en el fondo, complementaria a la obtenida a partir del estudio de organismos por medio de artes de arrastre (redes, rastras, dragas, etc.).
Si bien los métodos tradicionales de muestreo han permitido realizar inventarios e identificaciones inequívocas de las especies que habitan nuestro mar, las filmaciones y fotografías permiten conocer cómo se distribuyen efectivamente estos organismos en su hábitat, cómo se relacionan entre sí y cuál es su abundancia real. Las imágenes obtenidas revelaron un panorama heterogéneo. Algunos de estos fondos duros mostraron una comunidad dominada por organismos sésiles (Figura 3) entre los que se destacaron los briozoos (conocidos vulgarmente como encajes de mar o musgos), los braquiópodos y los gusanos tubícolas, junto con varias especies de equinodermos (estrellas y erizos de mar). En otros sitios, se observaron lechos de grava biogénica (sedimentos gruesos de origen animal) habitados principalmente por centollas y esponjas.
En estos paisajes submarinos merodean también varias especies de peces, entre los que se destacan los nototénidos (Figura 4). Sitios muy próximos dentro del AMP fueron estudiados a partir de las capturas con redes de arrastrede fondo a bordo del “Puerto Deseado”. Esta metodología (Figuras 4 y 5) es la aproximación más tradicional para el estudio de los fondos marinos pero cuenta con ventajas y desventajas: si bien permite realizar identificaciones certeras de los organismos observados debido a que son recolectados y transportados al laboratorio, por el otro, no es posible inferir cuál es la estructura real del ambiente en el fondo.

CORALES DE AGUAS FRÍAS

En los taludes del AMP, especialmente a profundidades mayores a 200 metros, las abruptas pendientes del banco hospedan exuberantes “jardines de coral”, que estructuran tridimensionalmente el ambiente y proveen de hábitat y refugio a otros organismos constituyendo verdaderos “bosques animales” (Figura 5). Teniendo en cuenta que una de las razones principales del establecimiento del AMP fue la protección de especies vulnerables y endémicas, entre las que se destacan los coralesinvestigaciones que se están llevando a cabo en la actualidad apuntan a la necesidad de ampliar en extensión y profundidad las zonas bajo protección, que actualmente están limitadas a profundidades menores a 200 metros.

AUTORES

schejter@inidep.edu.ar

Laura Schejter
Jacobo Martín
Gustavo A. Lovrich

 

 

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