La sonda CTD:

una herramienta para estudiar el mar

Jacobo Martín

jmartin@cadic-conicet.gob.ar

CADIC-CONICET

Su nombre es un acrónimo que reúne los 3 parámetros básicos que este equipo provee mediante sensores de:

C = Conductividad eléctrica del agua, la cual es una función de su contenido en sales. Midiendo la conductividad del agua podemos inferir su salinidad, que es lo que realmente nos interesa.

T = Temperatura

D = Profundidad (“Depth” en inglés). Este sensor mide la presión hidrostática, a partir de la cual obtenemos la profundidad.

A partir de los dos primeros, podemos además calcular la densidad del agua.

En el CADIC disponemos de un CTD Rinko ASTD-102 el cual, además de la triada de sensores arriba mencionados, cuenta con otros de:

-Turbidez, o concentración de partículas en suspensión.

-Oxígeno disuelto, que nos da información sobre el grado de ventilación de un cuerpo de agua.

-Fluorescencia de clorofila, que nos provee la cantidad estimada de microalgas fotosintéticas que hay en el agua.

El equipo registra todos estos parámetros cada 0,1 segundos en su memoria interna. El uso más habitual consiste en hacer “perfiles” verticales: desde una embarcación parada se suspende el CTD de un cable y se deja bajar lentamente hasta una cierta profundidad (nuestro Rinko puede bajar 500 metros). Así averiguamos como varían las propiedades del agua con la profundidad, lo que nos da información sobre las diferentes masas de agua en la zona de estudio y sus características.