Campaña arqueológica a la isla de los Estados

Isla de los Estados se encuentra ubicada al sudeste de la Isla Grande de Tierra del Fuego, de la que se separa por el estrecho Le Maire. Los hallazgos de Anne Chapman, hace más de 30 años,  mostraron que la isla fue habitada por pueblos navegantes entre 2700 y 1500 años atrás.
Su dieta se basaba en el consumo de lobos marinos y aves; además, confeccionaban instrumentos sobre piedra y hueso para sus actividades cotidianas. ¿Por qué la gente dejó la isla? ¿La abandonó o los arqueólogos aún no encontramos restos de sus ocupaciones? Para responder estas preguntas comenzamos nuevas investigaciones, y de este modo poder conocer más a los antiguos visitantes de la isla. Los invitamos a que nos acompañen en esta travesía.

Salimos de Ushuaia el 25 de octubre de 2015, con un hermoso día de sol, a bordo del velero Sarah W. Vorwerk. La navegación fue tranquila hasta el ingreso al estrecho Le Maire, el viento y las olas le imprimieron gran intensidad al cruce. Luego de un día de viaje llegamos a la misteriosa Isla de los  Estados.

Desembarcamos en la caleta Lacroix, bahía Franklin. El paisaje que nos regaló el atardecer en la  playa fue maravilloso; estábamos listos para empezar a trabajar al día siguiente.

¡Bien, ahora sí! Para encontrar los lugares donde la gente del pasado vivió, los arqueólogos salimos a caminar; a esto lo llamamos prospección. El objetivo es buscar restos materiales de ocupación del  lugar, por ejemplo un fogón antiguo.

Lo primero es armar el campamento, nuestro hogar por 15 días, montamos las carpas y nos aseguramos un buen lugar de cocina. Los vientos que azotan la isla pueden alcanzar velocidades  altísimas, por lo cual es muy importante buscar reparo.

E n la prospección que realizamos en bahía Franklin encontramos, en la superficie de las dunas,  restos de piedras que fueron usadas para confeccionar instrumentos. Tomamos nota en detalle del  lugar donde estaban los materiales, los fotografiamos, los embolsamos y los llevamos a los  laboratorios del CADIC para estudiarlos.

También encontramos rastros de una ocupación humana enterrada en una duna. Realizamos una pequeña excavación y recuperamos carbones y huesos de aves consumidos por los antiguos pobladores de la isla. ¡Ahora a esperar! En unos meses tendremos los resultados de los análisis para saber qué fecha tiene el sitio arqueológico y a qué especies corresponden los huesos encontrados, y de este modo conocer cada día un poco más la vida de los grupos que habitaron el archipiélago fueguino.

María Paz Martinoli
mpmartinoli@yahoo.com.ar